🎯 Introducción

Cuando un buque sufre un siniestro, no basta con saber qué pasó o quién tuvo la culpa. Lo que muchas partes quieren saber —y lo que el juez necesita cuantificar— es:

¿Cuánto costó el daño? ¿Qué se perdió? ¿Y cuánto se dejó de ganar?

La valoración de daños y pérdidas es el puente entre la tragedia técnica y la reparación económica. Y hacerlo bien —con rigor, transparencia y método— es una de las tareas más delicadas del perito judicial naval.

Hoy, Don Aurelio Tamarit Blay comparte su experiencia en la valoración de cientos de siniestros: desde un pesquero con la hélice doblada hasta un portacontenedores con millones en carga dañada. Aquí aprenderás:

  • Cómo se valora un buque dañado (¿reparar o dar por siniestro total?).
  • Cómo se calcula el daño a la carga.
  • Qué es el lucro cesante y cómo se demuestra.
  • Qué métodos y fuentes usan los peritos para evitar subjetividades.
  • Y un caso real donde una mala valoración casi arruinó una sentencia.

“Valorar no es adivinar. Es investigar, comparar, documentar… y justificar cada euro que pones en el informe.”
Don Aurelio Tamarit Blay


📊 Tipos de Daños y Pérdidas en Siniestros Navales

1. Daños Materiales al Buque

  • Casco, cubiertas, superestructura.
  • Maquinaria principal y auxiliar (motor, generadores, bombas).
  • Equipos de navegación, comunicación y seguridad.
  • Aparejos, hélices, timones, ejes.

2. Daños a la Carga

  • Pérdida total o parcial de mercancías.
  • Daños por agua, fuego, humedad, temperatura, rotura, contaminación.
  • Pérdida de valor comercial (ej.: fruta que llegó madura, electrónica mojada).

3. Pérdidas Económicas

  • Lucro cesante: Beneficios que se dejaron de obtener por la inmovilización del buque.
  • Gastos de salvamento y remolque.
  • Costes de desvío o reenvío de carga.
  • Multas o sanciones derivadas del siniestro.

4. Daños Ambientales (en casos de contaminación)

  • Costes de limpieza.
  • Restauración ecológica.
  • Indemnizaciones a terceros afectados.

🔧 Métodos de Valoración: Cómo se Pone Precio al Desastre

A. Valoración del Buque Dañado

Don Aurelio utiliza tres enfoques complementarios:

Método Descripción Cuándo se usa
Coste de Reparación Presupuestos reales de astilleros certificados. Daños reparables, sin pérdida de valor.
Valor de Mercado Pre-Siniestro – Valor Post-Siniestro Diferencia entre el valor del buque antes y después del daño (aunque se repare). Daños que afectan al valor residual (ej.: casco doblado).
Valor de Siniestro Total Constructivo Si el coste de reparación supera el 70-80% del valor del buque, se considera pérdida total. Daños graves, obsolescencia, riesgo técnico.

“Nunca acepto un solo presupuesto. Siempre pido al menos tres, de astilleros distintos y con experiencia en ese tipo de buque.”

B. Valoración de la Carga

  • Factura comercial: Base principal de valor.
  • Certificados de calidad o inspección previa: Para demostrar estado inicial.
  • Valor en destino: Si la mercancía se vende en otro puerto, se valora allí.
  • Depreciación por daño: Porcentaje de pérdida de valor (ej.: 30% por humedad en trigo).
  • Pruebas periciales: Análisis de laboratorio, fotos, informes de inspectores.

“Una caja de vino rota no vale cero. Vale cero si no se puede vender. Pero si se puede reetiquetar y vender en otro canal, hay que calcular ese valor residual.”

C. Lucro Cesante: El Daño Invisible

Este es el más complejo —y el más disputado.

Para demostrarlo, Don Aurelio exige:

  1. Historial de operaciones: Últimos 12-24 meses de ingresos del buque.
  2. Contratos vigentes: ¿Qué viajes tenía programados?
  3. Duración real de la inmovilización: Desde el siniestro hasta la puesta en servicio.
  4. Costes variables evitados: Combustible, tripulación, puerto… que no se incurrieron.
  5. Margen neto habitual: No se indemniza por ingresos brutos, sino por beneficio real.

“El lucro cesante no es ‘lo que hubiera ganado’. Es ‘lo que razonablemente dejó de ganar’. Y eso se demuestra con números, no con deseos.”


📚 Fuentes y Referencias Técnicas

Don Aurelio no improvisa. Usa fuentes reconocidas:

  • Valoraciones de buques:
  • VesselsValue, Clarksons, Baltic Exchange
  • Registros de ventas reales en mercados secundarios
  • Costes de reparación:
  • Tarifas de astilleros certificados (ISO 9001)
  • Manuales de fabricantes (Wärtsilä, MAN, etc.)
  • Valor de carga:
  • Incoterms 2020
  • Bolsas de materias primas (LME, ICE)
  • Informes de inspectores acreditados (SGS, Bureau Veritas)

🚫 Errores Comunes en la Valoración

  1. Usar valores de lista sin ajustar a la edad y estado real del buque.
  2. Incluir IVA o impuestos no recuperables (el daño se valora en términos netos).
  3. No descontar el valor de chatarra o piezas recuperables.
  4. Calcular lucro cesante sin restar costes evitados.
  5. Asumir que toda la carga está perdida sin inspección física.

“He visto peritos valorar una carga de pescado congelado como ‘totalmente perdida’… sin abrir las cajas. Resultó que el 60% estaba intacto. Eso no es peritaje; es adivinación.”


📌 Caso Práctico: Incendio en un Buque de Recreo de Alta Gama

Situación: Un yate de 28 metros sufre un incendio en el motor. El propietario reclama 1,2 millones € (valor de compra hace 3 años).

Trabajo de Don Aurelio:

  • Consultó VesselsValue: valor de mercado actual = 820.000 €.
  • Obtuvo 3 presupuestos de astilleros especializados: reparación = 720.000 €.
  • Valor residual post-reparación estimado: 650.000 € (por daño reputacional y estructural).
  • Conclusión: Siniestro total constructivo (720.000 € > 70% de 820.000 €).
  • Lucro cesante: 0 (buque privado, sin actividad comercial).
  • Valor indemnizable: 820.000 € (valor de mercado pre-siniestro).

Resultado: Aseguradora aceptó el informe. Sentencia basada en valor real, no en precio de compra.


✅ La valoración de daños en siniestros navales no es una ciencia exacta, pero sí debe ser rigurosa, documentada y defendible. Cada cifra en un informe pericial tiene consecuencias reales: puede significar la diferencia entre la quiebra de una empresa o su recuperación.

Como resume Don Aurelio:

“No valoro lo que duele. Valoro lo que se puede probar. Y en el mar, como en el juzgado, solo cuentan los hechos… y los números que los respaldan.”


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